Capítulo perteneciente al libro "Las reglas del juego" ©2008
Autorizada su publicación a Aldea Sado. NO reproducir!
Voy a intentar realizar una visión panorámica y general del recorrido de las prácticas y personajes BDSM a lo largo de la Historia. Una visión por otra parte somera, sin entrar en profundidad y centrándome al final en los medios gráficos en nuestro país, por lo que se pueden escapar hechos y personajes que podemos considerar importantes para la historia particular de nuestro característico mundo.
La sutil relación entre el dolor y el placer, fue señalada ya por los más antiguos observadores. Se dice que Salomón, en su vejez, se hacía pinchar por sus mujeres y concubinas para excitar su desfallecida virilidad. Cuenta Flavio Josefo en su "Historia del Pueblo Judío", que Férosas, hermano de Herodes, primero se hacía encadenar y luego azotar por sus esclavas, con el mismo fin de alcanzar el éxtasis sexual.
Remontándonos a la Atenas clásica, Sócrates, en sus relaciones con Xantipas, también se cuenta que mantenía una especie de relación sadomasoquista. Parece ser que el filósofo se hallaba tremendamente dominado por su mujer, que por otra parte le era tremendamente infiel con media Atenas, y a raíz de una enconada discusión sostenida entre ambos, en el momento en el que el filósofo se disponía ya a salir de su casa, la mujer le tiró a la cabeza un orinal, obviamente lleno. Entonces Sócrates exclamó: “¡Es natural que después de la tronada venga la lluvia!”.
También Aristóteles y Filis, al parecer, tuvieron devaneos BDSM. De hecho, a Aristóteles se le ha representado a cuatro patas y cabalgado por una fémina que lo va azotando (aunque este testimonio no deja de ser un dibujo satírico de dudosa historicidad, por lo que no es nada seguro que sea real).
El hecho de que entre las ofrendas consagradas por las cortesanas a Venus, diosa del amor, se encontrasen látigos, bridas y espuelas, nos cuenta con cierta claridad el uso erótico de dichos objetos. Objetos que, por otra parte, son símbolos de las Amazonas. Y es bien sabido, según la mitología, que las Amazonas tuvieron una gran influencia en la antigüedad, formando una especie de matriarcado, resaltando la superioridad y el dominio de la mujer sobre el hombre, aunque este detalle tenga poco de “juego” y más de esclavitud forzada, no confundamos los hechos
En el "Satiricón", Petronio cuenta que el jefe de la guardia pretoriana de Calígula, hace flagelar a uno de sus personajes con ortigas, lo cual estimula su virilidad, claro que el azotado no deseaba serlo, hay que tener en cuenta estos detalles a la hora de valorar lo que no es una relación BDSM como la entendemos.
El papel de la flagelación para la excitación sexual se describió ya en el siglo XV. En el año 1643 apareció una monografía consagrada a dicho tema cuyo título era De Usu Flagrotumin Re Venera (El uso del flagelo en las cosas de Venus), de Meibomius.
También está demostrado que en tiempos de Luis XV existieron sociedades y locales donde se practicaban las artes del sadismo y la sumisión. La más famosa sociedad llevaba por nombre Hermafroditas u Orden de la Felicidad o la Sociedad de los Afroditas, donde se ejercía el sadismo, principalmente sobre las mujeres. Estas sociedades solían cambiar de sede por las persecuciones que sufrían desde distintos estamentos del Estado, sobre todo porque las féminas eran obligadas y secuestradas, ayudadas por otras féminas pertenecientes a esas sociedades.
Un empuje significativo tuvo lugar a finales del siglo XVIII, momento de la aparición de Justine y de La Nouvelle Justine; en esta última, se nos cuenta detalladamente la historia de Juliette, su hermana. Hubo una edición profusamente ilustrada con grabados al estilo de la época, ilustraciones de un crudo realismo y que seguro, en su día, hicieron las delicias de los amantes a las prácticas sadomasoquistas. A pesar de todo esto, hasta mucho tiempo después, los literatos y estudiosos no verán en tales prácticas más que suertes de estímulo, como un afrodisíaco sexual. De manera que el masoquismo fue en el siglo XIX descrito erróneamente, como una perversión sólo exclusivamente sexual.
En 1869, Krafft-Ebing describió en su "Psicopatología Sexual" una perversión caracterizada por la búsqueda de la sumisión dolorosa y humillante que él llamaba masoquismo, del nombre de Sacher-Masoch, escritor de moda en la época. Éste ilustró perfectamente, tanto en su vida como en su obra, la perversión que debería llevar su nombre desde entonces en adelante. El ensayo de Krafft-Ebing quedará como el documento más comprensible y completo que haya precedido a los trabajos psicoanalistas. Todas las manifestaciones clínicas se mencionan en él. Dolor físico por los pinchazos, golpes, flagelación, humillación moral por la actitud de sumisión servil a la mujer, acompañada de castigos corporales. También señala las relaciones entre el masoquismo y el sadismo, su perversión contraria, no dudando en considerar al conjunto del masoquismo como un “excesivo crecimiento patológico femenino, como un abundamiento morboso de ciertos rasgos del alma femenina en el hombre”, lo cual nos muestra que, según este autor, “principalmente son masoquistas los hombres, siempre deseosos de ser torturados y humillados por féminas, siendo minoría los sádicos masculinos”. (?)
Aunque, igualmente, hay un altísimo porcentaje de mujeres deseosas de ser sometidas. Es por ello, por los supuestos rasgos del alma femenina en el hombre, que a muchos sumisos les agrada ser travestidos, como cierta forma de humillación y de feminización. A partir de aquí hay que meterse en el campo del señor Freud, que señala al masoquismo como una de las patologías más problemáticas y peligrosas. Y por ahí, personalmente, no paso. Ya han sido bastante rebatidos los análisis y la mayoría de las teorías freudianas a lo largo de este siglo por psicólogos de reconocido prestigio, como para perder el tiempo con sus estudios y análisis ya desfasados sobre el sadomasoquismo. Aunque psicólogos contemporáneos han llegado a conclusiones como que el masoquismo no tiene componentes patológicos, aún no está demostrado de manera concluyente. ¿El masoquista nace o se hace? Se puede concluir que hay opiniones para todos los gustos, sólo señalar que no hay unanimidad al respecto.
EXPRESIONES ARTISTICAS BDSM
Y después de apuntar por encima los sesudos estudios sobre el BDSM durante el siglo XIX y principios del XX, creo que debemos retomar el hilo conductor de este capítulo, que es comentar un poco de la historia del BDSM, que me estoy despistando.
Entrando de lleno en el siglo XX, podemos hacer mención de las láminas, grabados y las primeras fotografías con imágenes de contenido sadomasoquista, que se vendían en una cantidad considerable, a escondidas, en librerías y locales de mal ver y peor fama. También se puede citar a algún célebre y reconocido masoquista de nuestro siglo, como fue Lawrence de Arabia, que descubrió su masoquismo después de ser capturado y azotado, al notar una excitación sexual desmesurada durante su azotamiento (aunque este punto no está claro, ya que quedó traumatizado, convirtiéndose en una obsesión patológica lejos del sadomasoquismo tal y como lo entendemos).
Y llegamos así a la aparición de los primeros cómics allá por los años 30. Dibujantes imprescindibles como Bernard Montorgueil, que publicaba sus valiosas ilustraciones en títulos como "The Four Thursday", ilustraciones realmente exquisitas y que nos hace envidiar a sus primeros observadores. Otro dibujante imprescindible es Carlo, cuyas ilustraciones aparecían en libros y cómics como "Triumphant Leather" y "The modern Inquisitor", y de nuevo nos encontramos con ilustraciones de excelente factura.
En los años '40 hizo su aparición el indispensable John Willie con "Las aventuras de Gwendoline", título imprescindible para los coleccionistas, con ilustraciones realmente soberbias y que aún hoy en día nos hacen pasar muy buenos ratos. No sólo se dedicó John Willie a los dibujos, sino que hizo acertadas incursiones en la fotografía con instantáneas de un estilo difícil de superar.
El cómic evolucionó y se asentó en los años '50 con títulos como "Madame La Bondage", con ilustraciones de Eneg, también envidiables pero sin llegar al nivel de los dibujantes de décadas anteriores, donde los ilustradores derrocharon una imaginación y un arte difícil de igualar.
Y por fin llegamos a un momento crucial. En los años cincuenta apareció el libro "Historia de O" de Pauline Réage, censurado en aquellos días y popularizado en la siguiente década, que se ha convertido en el libro de cabecera de los aficionados, llevando a la práctica las normas de comportamiento que en él aparecen, e incluso convirtiendo casi en objeto de fetiche hasta los propios nombres y objetos que se citan y aparecen por primera vez en el libro, como Roissy, Sir Stephen, O, el característico anillo, entre otros… Su versión cinematográfica, en los setenta, popularizó y dio a conocer un poco más nuestras prácticas entre un público profano en la materia e incluso hizo descubrir el BDSM a aficionados inconfesos. Aunque no olvidemos que el director de la versión cinematográfica no era aficionado al BDSM y que le dio un toque mucho más erótico, apartando detalles importantes, aunque refleja la base del libro en el que está basada la película.
Los años '50 no serían completos si no hablamos de la aparición de Betty Page, que de la mano de Paula e Irving Klaw, allá por el año 52 a sus 30 años, hizo su primera aparición como chica de portada de una conocida publicación, dejando su carrera en 1957 y legándonos multitud de imprescindibles fotografías y algunas inolvidables películas. Aún hoy en día Betty Page sigue constituyendo la imagen por excelencia y la personificación del fetichismo y el BDSM, convertida en auténtico mito para todos los aficionados.
A partir de los sesenta y setenta, en todo el mundo, aparecieron numerosas revistas y comenzaron a circular regularmente películas sobre BDSM, hoy en manos de ávidos coleccionistas.
Tras la caída de la dictadura y la llegada de la libertad de expresión, nuestro país no se diferenció de los demás. Ya en los 70, aparecieron publicaciones como las famosas Antologías del SM 1 y 2, editadas por Luis Vigil, uno de los principales introductores y divulgadores (aún hoy en día) del BDSM en España.
En los años ochenta hubo un gran auge del BDSM en nuestro país, con la eclosión de gabinetes especializados. Entre ellos, resaltar El Palacio del Sado de Barcelona mientras éste estuvo dirigido por la excelsa Maîtresse Michelle, sin duda alguna un personaje imprescindible en nuestro país. El Palacio del Sado fue mucho más que un simple gabinete profesional, ya que se convirtió en el club BDSM por antonomasia, llegando a aglutinar a lo mejorcito de la escena de nuestro país, y que además de las típicas mazmorras, entre sus instalaciones contaba con biblioteca, videoteca, ambigú… Un lugar mágico que llegó a su fin, tal y como era, con el fallecimiento prematuro de su creadora.
Por entonces apareció la revista más importante especializada en BDSM como fue Sadomaso, que nació como boletín informativo de El Palacio del Sado.
En los '80 se llegó a la realización e importación masiva de producciones videográficas y la aparición de numerosas publicaciones como: Sadomaso, Cuero’s, Dómina, SM Stories, Club SM … aunque la mayoría de vida efímera excepto la primera.
De la historia del BDSM de los años ochenta no puedo dejar de citar a otro personaje importante e imprescindible, como es José María Ponce, en su papel de director de la revista Sadomaso y como realizador de algunas producciones BDSM, aunque con insuficiente éxito. Esta década extraordinaria llegó a su fin con el cierre de la revista Sadomaso con la que, curiosamente, dejaron de editarse a su vez otras revistas especializadas.
En los '90 aparecieron publicaciones que tuvieron una vida efímera durante esa década, como Sade, Esencia SM, Demonia, Sadomaso (en su segunda edición)…
Y aquí ya tengo que comentar la revista Sumissa, revista que tuve el honor de editar y que comenzó a publicarse en 1995, llegando a convertirse en la publicación especializada en BDSM más longeva y con mayor número de ediciones de la historia de nuestro país, a pesar de ser editada no en Barcelona, como es lo más habitual, sino en Sevilla y que dejó de editarse en 2005 con 75 números publicados, para pasar en la actualidad a su versión digital en Internet.
En los '90 también hicieron aparición algunos clubes en nuestro país, sin duda el más importante fue el Club Sade, que llegó a sobrevivir algunos años. También hubo algunos intentos como el club Blue Room que no pasó de algunos meses. Posiblemente hubo alguno más aunque su efímera existencia y mi memoria hacen que no recuerde algún nombre que reseñar.
En los '90 también hubo una gran efusión de fiestas BDSM, reseñar las organizadas por el club Sade en Barcelona, o las más longevas creadas por Rubbtied Club también en la ciudad condal. En Madrid tuvieron una impresionante acogida las fiestas organizadas por Antonio Graell y Beatriz Cabo, que también estuvieron funcionando durante varios años, aunque, desgraciadamente, ninguna de estas organizaciones funcionan en la actualidad.
Entrando ya en nuestro actual siglo, tras la desaparición de Sumissa en 2005 no ha vuelto a publicarse ninguna otra revista especializada BDSM, y en cuestión de clubes tenemos la suerte de contar con el único que funciona con regularidad desde hace varios años y hasta nuestros días, el Club Rosas 5 en la ciudad condal, que espero vivamente siga funcionando cuando estés leyendo estas líneas.
Es curioso como la mayoría de fiestas y clubes sólo han logrado funcionar en Barcelona, la única explicación que encuentro es la mentalidad cosmopolita de los barceloneses, aunque a esas fiestas acudían personas de toda la geografía nacional.
En la actualidad, a pesar de la mayor tolerancia de la sociedad hacia todas las inclinaciones y tendencias sexuales, nuestra opción sexual sigue siendo una de las más marginadas e incomprendidas y aún se sigue viendo con recelo y rechazo por parte de la mayoría de la sociedad, cuando no perseguida y prohibida por parte de las autoridades y las instituciones en bastantes países. Aunque tengo que decir que en nuestro país tenemos la suerte (por ahora) de que no existe censura en materia sexual y espero que la cordura de nuestros gobernantes (actuales y futuros) lo mantenga así, al contrario de algunos países europeos, donde existe aún una rabiosa censura para nuestra afición. En nuestros días aún se sigue luchando denodadamente por asentar y obtener un reconocimiento de nuestra afición.
Sueño con que algún día se revitalice el adormecido panorama BDSM en nuestro país e incluso que haya clubes permanentes, no sólo en Barcelona, sino que sea de lo más normal que existan en las más variadas capitales de nuestra piel de toro. Desde aquí quiero agradecer su esfuerzo y entereza a todas esas personas que luchan por normalizar y dar vida a la escena BDSM de nuestro país, que no decaiga. En nuestras manos está que algún día ese sueño se haga realidad y que entre todos sigamos haciendo historia, el esfuerzo, estoy seguro, merece la pena.
Autor: José Luis Carranco
* Fuente: Capítulo perteneciente al libro "Las reglas del juego", José Luis Carranco ©2008
** Publicado por Aldea Sado® 18-09-2010 - © 2004-2010 - Con autorización del autor. No reproducir! - Todos los derechos reservados!
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