Transformacion y Trascendencia en BDSM
por Dra. Gloria G. Brame

El Domingo, 10 de enero de 2010 a las 16:14
He escrito este articulo para la edición “Force” de la muy hermosa publicación en línea “filthy gorgeous” el año pasado. Mi amiga Cleo DuBois me escribió pidiéndome que lo comparta con un grupo mayor de lectores… por lo tanto aquí vamos. Espero que lo disfruten.[2]
*Traducción y publicación autorizada expresamente para Aldea Sado.
Dra. Gloria G. Brame [1]


La "mordida" de una caña, el cautiverio ineludible, una nueva identidad. ¿Qué significan estas cosas para usted? En el corazón del erotismo BDSM hay misterios en el interior de los misterios que hacen que aquellos de nosotros que nacimos kinky (pervertiditos) encontremos esas cosas, y muchas, muchas más, irresistiblemente, apasionadamente excitantes.

Tal vez sea ese el aspecto del BDSM más difícil de explicar al resto del mundo no-kinky. El BDSM puede ser un tipo de sexualidad chocante debido a que algunos de los juguetes y vestimentas son llamativamente extraños. Gracias a los medios globales de comunicación, la imagen actual de quienes practican BDSM son casi un estereotipo de Village People: trajes de latex, látigos, cadenas y collares de esclavo. En la imaginación popular, esos accesorios kinky definen qué es el BDSM.

Pero no es eso. Mientras que los impulsos sadomasoquistas son, literalmente, tan antiguos como la humanidad, los accesorios cambian constantemente. Lo que, sin embargo, eternamente resuena con millones de personas en todo el mundo, es la experiencia emocional subyacente del BDSM y el sexo fetichista. Si tuviera que concentrar esa experiencia emocional en sólo una palabra esta es “transformación”. Tomaría todo un libro catalogar todas las diferentes maneras en que la transformación ocurre en los que practican BDSM (y posiblemente un segundo para detallar las trasformaciones fetichistas). Pero para ser breve, lo separaré en tres categorías muy básicas de juego BDSM.

Dolor Transformacional

La mayoría de la gente no puede ir más allá de la idea de que los BDSMers (bedesemeros) disfrutan dando y recibiendo dolor. En términos generales, los sadomasoquistas sienten el dolor de la manera que los demás lo sienten. Pero también sabemos que no todo dolor es igual. Nosotros hacemos una línea divisoria entre el dolor que nos hace infelices (como tener un tratamiento de conducto o ser golpeado por un desconocido) y el dolor que nos recompensa con la excitación y la satisfacción visceral. Para los practicantes de BDSM, el dolor no se trata sólo de dolor, sino hacia donde el dolor te puede llevar.

Algunos anhelan el dolor como una forma de expiación que alivia la tensión o la culpa. Para algunos, es un shock al sistema que los despierta y les hace sentir más vivos. No hay tiempo para pensar en una pelea que tuvimos la semana pasada cuando una aguja está atravesando tu pezón. La intensa atención y concentración necesarias para soportar el dolor son tanto una descarga como liberadoras: algunas personas atraviesan la sensación como que hubiesen estado de vacaciones mentales de sus problemas mundanos y pueden deleitarse con el resplandor durante días, incluso semanas. He conocido personas que ven el dolor como una prueba de resistencia, una prueba de sobriedad, vigorizante prueba de valor cuya recompensa es el sentido de triunfo personal. He conocido a muchos que sólo piensan que las nalgadas y azotes son divertidos, y se sienten más felices, más ligeros, conectándolos con un lado más lúdico y pueril de sí mismos.

Para los sumisos sexuales, las ráfagas de dolor abren las puertas hacia la entrega psicológica. Al dar su consentimiento al dolor: el sumiso acepta que el dominante tiene derechos y poderes especiales sobre el cuerpo del sumiso. Actuar los rituales de dolor es, en un sentido, lecciones concretas de dominación y sumisión. El juego del dolor es también un ejercicio de confianza: hacerte completamente vulnerable o, por el contrario, aceptar la plena responsabilidad por la confianza que te han brindado, es una forma suprema de intimidad que cimienta los lazos emocionales de la pareja.

En su faceta más oscura y más intensa, las personas puede que exploren los bordes del dolor únicamente por los picos biológicos intensos. El cerebro libera embriagantes flujos de opiáceos naturales y adrenalina para remediar el dolor e incluso los jugadores casuales disfrutan el sentimiento que provocan esos productos químicos naturales. Pero aquellos que exploran los límites aprenden a manejar esos efluvios con gracia y habilidad, a veces hasta llegar a la euforia.

Restricción Transformacional

La paradoja en el corazón del bondage consensuado es que la restricción y el cautiverio son experiencias mentalmente liberadoras. En el acto de bondage, quienes son normalmente vergonzosos e inhibidos pueden transformarse en seres intensamente sexuales, retorciéndose de placer. Uno puede especular que se trata de un mecanismo de supervivencia de la mente el ir a un estado de reposo cuando le das el control a otro. Durante las ataduras consensuadas ocurre un estado de relax en todo el cuerpo. Quienes fueron educados para creer que el sexo es pecaminoso o sucio pueden ponerse eufóricos durante la restricción: ya no tienen que elegir – son “forzados” a aceptar todas las maravillosas e intensas sensaciones que su pareja quiere darles. Son libres de sus inhibiciones.

Mientras que el bondage es normalmente disfrutado por el beneficio de intensificar el placer sexual, muchos practicantes de BDSM lo llevan más allá de su inmediato goce sexual.

El ritual de atar o ser atado es una forma de arte viviente para algunas personas: usan las cuerdas para transformar un cuerpo en un objeto de belleza trascendente (esto es especialmente cierto en las técnicas japonesas de bondage-Shibari). La atadura también se ha vuelto cada vez más popular como un medio de exploración espiritual personal. Colocando el cuerpo en bondage extremo ( como la momificación o la suspensión), las personas reportan experiencias metafísicas, experiencias fuera del cuerpo, tan relajantes como la hipnosis o pasar un tiempo en tanques de privación sensorial. Para quienes tienen inclinación hacia lo espiritual, la experiencia de la atadura es un viaje a través del cuerpo que te lleva más allá del cuerpo hasta el reino del espíritu, la magia y la conexión con lo divino.

Roles Transformacionales

A pesar del hecho de que los practicantes de BDSM están colectivamente asociados con el dolor y el bondage, es el poder de la imaginación del BDSM lo que ofrece las más intensamente viscerales transformaciones a nivel del alma. Dependiendo del fetiche o práctica, dolor o bondage son opcionales, incluso irrelevantes. El motivo real es trascender la vida rutinaria de uno y escapar hacia un estado de ser alterado y más emocionalmente desnudo.

El más obvio y conocido ejemplo de transformación radical es el cambio de roles, como el cross-dressing (travestismo) o explorar roles de genero (masculinización, feminización, etc). Pero innumerables fetiches y tipos de prácticas dependen de la habilidad de la pareja de entrar en esos roles. Incluyendo infantilismo o juegos de edad (en el que la otra parte asume el rol de un infante o niño); fantasías animales (en el cual una de las partes actúa como un pony, un perro o cachorro, un gato o gatito); relaciones papi/niño (en la cual el sumiso es aconsejado, protegido y controlado), y muchos otros fetiches y situaciones son predicados basados en la necesidad emocional de convertirse en algo o alguien diferente. Aún en las relaciones Amo/esclavo (y Ama-esclavo) se producen transformaciones. La persona poderosa en el trabajo que se transforma en un abyecto esclavo en el dungeon (calabozo, mazmorra); un Juan o Juanita Perez , personas comunes que se convierten en todo-poderosos cuando entran en sus ropas fetichistas o sostienen un látigo en sus manos.

La próxima vez que leas o veas acerca de la actividad BDSM, intenta recordar esto. No es sólo lo que los practicantes de BDSM se hacen entre ellos: es todo acerca de hacia dónde su viaje los conducirá. Para la mayoría de nosotros, el destino es el éxtasis.



[1] La doctora Brame es autora de "Different Loving: the World of Sexual Dominance and Submission" y el más reciente "Come Hither: A Commonsense Guide To Kinky Sex" (ver artículo relacionado AQUI)

[2] Este artículo fue elegido como finalista para el premio "Cynthia Slater" que otorga anualmente la National Leather Asociation, de USA, a la excelencia de los artículos y escritos de no-ficcion sobre S&M, Leather, Bondage y Fetish.



Ref.: Dra. Gloria G. Brame (Facebook) - © 2009 - Todos los derechos resevados.

Traducción: patrislave@

Publicado por Aldea Sado: 15-04-2010 - *Con autorización por escrito de la autora. - Compartir

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