
He decidido esperar hasta esta fecha porque mi opinión tendrá un importante contenido político y era necesario esperar a que finalizara la elección de Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
En otras oportunidades he criticado la actitud que otros gobiernos (principalmente el de George W. Bush) han tenido con respecto a los temas de la sexualidad y hoy le toca al de la presidente Fernández de Kirchner.
Los Argentinos, desde hace ya cuatro años, estamos gobernados por un gobierno sensacional. No, no se confundan, que la cosa viene “de palos”. Mientras el poder de compra de los salarios se deteriora día a día los funcionarios hablan de una “Sensación de Inflación” . Frente al incremento de los hechos delictivos hablan de una “Sensación de Inseguridad” y ahora ha llegado el tiempo de hablar de las sensaciones de Moral e Inmoralidad.
La trata de personas es, sin lugar a dudas, un problema en todo el mundo; año tras año miles de mujeres son apartadas de sus hogares y obligadas a prostituirse en beneficio de individuos u organizaciones que las explotan y es un problema que debe ser combatido con todo el peso de la ley. Sin embargo este combate debe ser real, mediante medidas de control efectivas y no creando la “Sensación de combate” cuando en realidad lo único que se hace es esconder la basura debajo de la alfombra.
El día 5 de Julio, mediante el decreto 936/11 (siempre por decreto), la Presidente de la Nación decidió prohibir la publicación de avisos de oferta sexual conocido como “Rubro 59”. Sin intentar suponer que esta prohibición tenga más que ver con “la guerra” que la Jefe de Estado y su difunto esposo sostienen desde 2008 con el principal multimedios del país que con intentar combatir la oferta sexual debo decir que desde mi parecer se trata de una medida arbitraria, inadecuada, inefectiva y que, en definitiva, promueve la trata en lugar de combatirla. Pero veamos las razones.
Es arbitraria porque se toma por las razones equivocadas, para perjudicar al grupo Clarín, y por la vía equivocada, el decreto, que expresa el voluntarismo unívoco de la primer magistrada y su grupo de obsecuentes y no la voluntad del conjunto de los argentinos.
Es inadecuada porque, como dije antes, no se combate el tráfico de personas escondiendo la basura debajo de la alfombra sino tomando todas las medidas tendientes a garantizar el ejercicio voluntario de la prostitución y perseguir, por otra parte, al proxeneta; al tratante y al pedófilo.
Es inefectiva porque este decreto sólo creará una sensación de haber reducido la oferta sexual, sólo por la eliminación de los avisos de oferta, mientras que cualquiera de nosotros que camine por algunas de las principales plazas de la nuestras ciudades verá a decenas de señoritas ejerciendo “la profesión más vieja del mundo”, a la vista de todos o los millares de volantes de “oferta” pegados en teléfonos, carteles o entregados en mano en cualquier esquina. ¿Y qué podría decirse de Internet? Sabiendo que en cualquier página de “escorts” de cualquier lugar del mundo aparecen avisos de meretrices argentinas.
Finalmente, el decreto lejos de combatir promoverá la trata ya que fortalecerá la posición de tratantes y proxenetas actuando bajo la “protección” y connivencia de oficiales de las policías que, históricamente, han recibido porcentajes por permitir en sus jurisdicciones el juego clandestino, la trata de blancas, la prostitución, el tráfico de drogas y cuanto negocio ilícito pueda pensarse.
Una vez más la ciudadana Presidente ha decidido tomar el toro por la cola…¡Así nos irá!
Autor: Misterioso_argentino
* Publicado por Aldea Sado® 03/08/2011 - © 2004-2011 - Todos los derechos reservados!
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