La física del azote I | La física del azote II | La física del azote III
En el caso de una caña de 1 cm de diámetro se obtendría:
El peso de la caña más la mano y antebrazo es de unos 3.1 kg
La superficie de impacto sería de unos 30 cm x 0.75 cm = 22.5 cm2
¿Porqué en el caso de la caña he puesto 0.75 cm en vez de 1 cm cuando he dicho que el diámetro es de 1 cm? Debido a la geometría: como ya he comentado la caña es cilíndrica y el impacto inicial tiene lugar sobre una superficie menor que el diámetro, lo que incrementa la presión.
Luego, aproximadamente,
Pcaña / Pmano = 3.1 x 120 / 3 x 22.5 = 5
Lógicamente la mano y antebrazo no son tan rígidas como la caña, por lo que realmente la presión que ejerce la caña con respecto la mano es todavía mayor.
De forma aproximada puede concluirse que la mano ejerce unas 2 veces más presión que una palmeta debido al peso de la mano y antebrazo, pero al menos 5 veces menos que una caña debido a que la superficie de la caña es menor.
Como se discute en el apartado de fisiología del dolor, la respuesta dolorosa al estímulo, que en este caso es la presión, es aproximadamente igual al cuadrado del estímulo. Por tanto golpear con la mano es unas 4 veces más doloroso que con una palmeta, mientras que la caña es unas 25 veces más dolorosa que la mano, golpeando en todos los casos con la misma velocidad y la misma zona del cuerpo (las nalgas en este caso).
Si se azotase con la punta de la caña o de la fusta, en vez de mantener la caña o la fusta paralelas a las nalgas, no valdría entonces la fórmula (1), para azotes rígidos, sinó la (3) para azotes flexibles. Entonces el castigo sería todavía mayor por dos motivos: aumentaría la longitud l y disminuiría la superficie de azote S. Además, la terminación de la caña o fusta, debido a su forma, causaría un dolor todavía mayor y produciría marcas intensas e incluso lesiones. Por este motivo hacer esto se considera una mala práctica y no se azota con la punta de azotes rígidos, sino que se deja que el extremo del azote rígido sobresalga unos pocos centímetros de la parte de las nalgas más alejadas del dominante, como se muestra en la Figura 1.
Otros ejemplos:
Una paleta de azotar de la misma superficie será más dolorosa que la mano debido a la mayor rigidez del material.
Un gato también será más doloroso que la mano debido a la menor superficie que abarcan las puntas de las colas, a la mayor longitud y también al hecho de golpear con las puntas de las colas.
Azotar envolviendo
Otra mala práctica, salvo que se haga adrede con finalidades muy concretas y mucha habilidad, consiste en azotar envolviendo (Figura 3). Mientras que la anterior mala práctica se refería a los azotes rígidos, esta se refiere a los azotes flexibles.

El principal motivo por el que se considera mala práctica es que los extremos del azote pueden golpear zonas indeseadas, como el hueso sacro, los genitales o el abdomen, produciendo lesiones que pueden ser graves. Si el objeto del azote es la espalda en vez de las nalgas, puede llegar a azotarse la cara, con los desgraciados y serios resultados que ello implica.
Algunos adeptos señalan que al envolver aumenta la velocidad del extremo del azote, lo que incrementa el dolor y la posibilidad de producir lesiones. Esto no es correcto, como demostraré seguidamente. La razón de evitar envolver es la que he mencionado anteriormente: se pierde el control de la zona que se azota y se azotan zonas más delicadas con resultados que pueden llegar a ser muy graves.
Es cierto que al envolver aumenta la velocidad de giro del extremo del azote, de la misma manera que una patinadora que gira sobre sí misma con los brazos extendidos aumenta su velocidad de giro al cerrar los brazos. Técnicamente este efecto es debido a la conservación de la energía cinética de rotación y a la variación del momento de inercia de la patinadora. Sin embargo, a medida que aumenta la velocidad de giro w disminuye en la misma proporción el radio de giro l de las manos de la patinadora. Intuitivamente, si la patinadora al girar nos diera un cachete, nos causaría el mismo dolor si tuviera los brazos extendidos que si los tuviera pegados al cuerpo, aunque en este último caso gire más rápido.
Sucede lo mismo con un azote: al envolver, el extremo del azote aumenta su velocidad de giro w, pero disminuye de la misma forma su radio de giro l, por lo que la velocidad v con la que el extremo del azote impacta sobre la piel es la misma.
Para demostrar esto, consideraremos el caso más simple: un gato lastrado que solamente tuviera una cola y cuyo lastre pesara mucho más que el resto del gato. Entonces el momento de inercia I de este gato de una cola sería,

donde m es la masa del lastre y l es la longitud del gato desde el final de la empuñadura. La energía cinética de rotación E del gato es,

donde w es como siempre la velocidad de giro del extremo del gato. Por tanto, de ambas ecuaciones tenemos,

Si la energía cinética de rotación E se mantiene constante, la anterior expresión indica que al disminuir l, w debe aumentar en la misma proporción (caso de la patinadora). Sin embargo en la fórmula 3 vuelve a aparecer l multiplicando, por lo que la disminución de l compensa el incremento de la velocidad de giro w, manteniento constante la presión ejercida por el extremo que envuelve. Dicho de otro modo: en este caso la fórmula 2 garantiza que la velocidad v permanece constante puesto que w aumenta y l disminuyen en la misma proporción.
Sin embargo, azotar en las nalgas envolviendo, estando sumiso y dominante casi frente a frente, permite ver la cara del sumiso al recibir el impacto del azote, lo cual tiene su morbo. Requiere, eso si, de cierta técnica. Ese sería un caso en que azotar envolviendo es correcto.
Conclusiones
Utilizando física básica hemos visto la razón de que el dolor producido al azotar dependa del peso del azote, de la velocidad (fuerza) con que se azota, de la superficie del azote que impacta en la piel y de la longitud.
Además el dolor producido también dependerá del material utilizado (un material menos elástico absorbe menos el impacto y es más doloroso), de la forma del azote y de la parte del cuerpo que se azote.
También hemos visto como se puede cuantificar groseramente el dolor producido por los distintos tipos de azote utilizando la nalgada con la mano como "patrón" de comparación (ver fisiología del dolor).
Finalmente, no es cierto que el dolor producido al azotar envolviendo sea mayor, siempre que la velocidad de la mano sea la misma.
Espero que os haya gustado, pervertidos.
Ref: http://es.geocities.com/nawaijin/fisicazote.html
Publicado por Aldea Sado: 05-11-2009.
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